Relato 2: Tormeta

Aquí está el segundo relato del reto, bueno, más bien escena, bueno, más bien narración. Bueno, eso, aquí está y también sin betear, por suerte creo que he mejorado en eso de las pausas. De todas formas las correcciones son bien recibidas.

Escogí la ilustración porque es lo que más me inspiraba (en general creo que las ilustraciones me inspiran más) y creo que he conseguido algo con aires a Neil Gaiman, o eso quiero creer, tal vez podría estar mejor, pero estoy contenta con el resultado.

Poner títulos no es lo mío.

The End of the Road by Nico Delort, via Behance #illustration #drawing #ink #scratchboard #car #dark

Tormenta

Monday presionó el acelerador de su automóvil hasta el fondo. El vehículo, ya viejo, se quejó de su impaciencia emitiendo un molesto crujido en su motor. Entonces, Monday se maldijo desesperado por no poder permitirse un año más poder comprarse un modelo actual, más rápido y también silencioso. El motivo de su angustia tenía forma de tornado, se había formado en medio de la carretera que conducía a Dieseltown en cuestión de segundos, y lo peor era que no tenía escapatoria, a los lados de los arcenes se extendían dos vastos maizales.

Su primer impulso fue escapar, sin embargo, la tempestad corría detrás de él intentando darle alcance jugando al gato y el ratón con él. Después, recapacitó, detenerse era una insensatez, aun así soñó que si se dejaba arrastrar por el vendaval tal vez podía conocer el maravilloso mundo de Oz, por fin podría conocer a la bruja del Norte. Lamentablemente, su sueño infantil no se cumpliría, puesto que realidad acabaría muerto en la cuenta o a cientos de millas de donde se encontraba. Unas lágrimas resbalaron por sus mejillas, no quería morir, tenía mucha vida por delante, no quería. No obstante, desearlo no fue suficiente para aplacar la violencia del viento, al contario, este se enfureció más hasta transformarse en un monstruoso gigante hambriento que daba torpes zarpazos en el aire sin conseguir su preciado trofeo.

El despertador sonó puntual, Monday se despertó agitado. Su mujer todavía dormía a su lado. Aquella pesadilla parecía muy real. Debía tomarse las cosas con más calma por recomendación médica sino quería sufrir un infarto.

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