Nueva regeneración del blog

¿Otra vez, Emma? sí, otra vez lo voy a regenerar, de hecho ya he empezado sutilmente cambiando la plantilla, pero esto es solo el principio, quiero reorganizar bien las secciones, etiquetas, categorías,…en fin, esas cosas para dejarlo bien bonito.

Lo único que esta semana he estado liada y no he encontrado hueco para dedicarme a escribir entradas, tengo algunas en el cajón y pronto tendré una reseña nueva.  Además cuando más emocionada estoy menos me salen las palabras y entonces tenemos un problema porque me quedan entradas breves.

Como esta por ejemplo, todavía no sé si cerraré el blog para hacer la reforma, puesto que la estoy haciendo de forma progresiva: un día coloco una cosa otro una más y así.

A todo esto, todavía no tengo claro el título que voy a poner, en un principio había pensado en Kodama, pero le sigo dando vueltas al tema porque no sé hasta que punto encaja con la línea que quiero llevar (personal, relatos y delirios varios).

La url seguirá intacta.

¿Qué opináis? ¿os gusta o sigo buscando nombre?

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La Nave Invisible y La otra Fantasía Medieval

Después de estar una semana sin actualizar regreso con fuerzas renovadas y un par de proyectos en los que me he metido, en realidad de momento solo en uno, en el otro todavía tengo que ponerme, más que interesantes.

Por si aún hay despistados que no se han enterado, ayer botemos @LaNaveInvisible al fin, un proyecto del que ya hablé hace tiempo aquí y creó bastante expectación, algo inesperado. Yo me apunté de cabeza, soy la grumetilla encargada de ciertos aspectos técnicos del blog, redactora junto al resto de compañeros y compañero y animadora en general.

La acogida que ha tenido ha sido inesperada para nosotros, yo creo, al menos para mí, antes de abrir había nervios y dudas entre la tripulación y preparativos de última hora. Nos esperan grandes aventuras a bordo de @LaNaveInvisible, estoy segura.

Por mi parte, espero que además de visibilizar a las autoras de fantasía, ciencia ficción y terror, también anime a más mujeres a escribir estos géneros y por supuesto, a las editoriales a publicarlas.

En el segundo proyecto en el que me quiero meter está estrechamente relacionado con el primero, ya que surgió de una de las tripulantes de nuestra querida nave: Laura Morán y también hay fantasía, medieval para más señas.

Hace unas semanas, Laura propuso en su blog una antología de relatos con esta temática sin machismo ni sexismo. A mi me sedujo la idea, aunque lo cierto es que todos mis intentos por escribir fantasía medieval han fracasado por ahora porque no termino de pillarle el punto en los relatos, espero romper la maldición por fin. No solo es un reto por esto, además no soy muy amiga de las antologías, pero es que esta tiene tan buena pinta que quiero participar.

Si estáis interesados hay tiempo de sobra para apuntarse, podéis encontrar toda la información aquí y en el evento de facebook.

Y eso es todo por ahora.

 

Mitología: Trisquel

Arrancamos sección con mi querido trisquel, un símbolo celta reconocible que se puede confundir con la Espiral de la Vida, el Símbolo de la Caldera e incluso con el Nudo de Trinqueta por semejanzas en el diseño o bien por su característica común de las tres ramas enlazadas.

El número tres es el más sagrado en la cultura celta, pues las cosas importantes formaban grupos de tres: triadas de dioses; ciclo de la vida, formado por el nacimiento, la muerte y la reencarnación o los tres elementos de su universo, correspondiente a La Espiral de la Vida, tierra, agua y aire, que corresponde al trisquel.

Asimismo, el Símbolo de la Caldera representa la transformación hacia el conocimiento.

Pero volvamos al símbolo que nos ocupa: el trisquel.

• Están ligados al elemento del agua los dioses: Mannan Mac Llyr, dios galés de las olas y las tempestades, su doble irlandés Mananann al que los marinos invocaban como señor de los cabos. Bran Mac Llyr, también encargado de las tempestades y las mareas.

Aquí también se incluyen lagos, fuente de leyendas artúricas y hogar del Monstruo del Lago Ness y los kelpies. Además de los ríos.

• La cultura celta estaba fuertemente vinculada al elemento de la tierra, por un lado, los druidas celebraban sus rituales en el interior de los bosques. El calendario gira entorno a las cosechas donde encontramos celebraciones dedicadas al agradecimiento a la tierra por su generosidad como puede ser Lugnasad o como Litha en la cual se celebra la abundancia.

Los árboles también tenían un simbolismo particular, siendo el Roble y la Haya los reyes de los bosques.

• Y llegamos al elemento más complicado de relacionar en esta triada: el aire, si bien puede estar ligado a los dioses de las tormentas, también se puede vincular a los pixies, criaturas mágicas que en el imaginario colectivo suelen ser de tamaño diminuto y aladas.

¿Cómo puedo usar esto en mi novela? la forma fácil es convertirlo en un amuleto sin más, puede que como objeto mágico, la complicada sería hacerlo de forma simbólica combinando los tres elementos que conforman el trisquel, por ejemplo: Una guerrera busca venganza y para ello deberá atravesar un bosque encantado en el que le esperan muchos peligros, por el camino tendrá que vencer a la criatura del lago y deshacerse de unos pixies traviesos, pero esto es solo una idea, claro, los limites los ponen vuestra imaginación.